¿En quién piensa la web de tu despacho?

Las webs siempre piensan en alguien. No nos hemos vuelto locos, va en serio.

Todas las palabras e imágenes de una web tienen un sentido y un destinatario evidente: tus potenciales clientes.

Pero entonces, ¿por qué tantas webs parecen escritas pensando en su propietario?

En este artículo le daremos respuesta a esta pregunta, y te explicaremos las claves para que tu web diga lo correcto.

 

Una cuestión de enfoques

 

Te apasiona tu trabajo y te enorgulleces de tu experiencia. Esto es así en cada sector profesional, lo cual incluye a los despachos de abogados.

Y esto conlleva ciertas tendencias que, contrariamente a lo que parece, nos dificultan la comunicación con el cliente objetivo. Y en última instancia, dificultan la venta o contratación.

Son problemas que, además, se suelen concentrar en dos páginas fundamentales: la página de inicio, y el quiénes somos.

 

Utilización de lenguaje técnico

 

Si yo te digo que nos contrates porque haremos un copy en tu home que te conseguirá leads que finalmente acaben en conversión… ¿a que no nos contratarás? Claro que no. Porque no entenderás nada, esto es jerga técnica.

Lo que necesitas saber es que escribimos contenidos que convencen a tus clientes y les llevan a contratarte.

 

Pues lo mismo se aplica la web de tu despacho. Al cliente no le importa si eres especialista en derecho mercantil, derecho de familia, derecho administrativo, o derecho de sucesiones. Sólo quieren saber si les puedes ayudar con un testamento, un divorcio, o un pleito con el ayuntamiento.

¿En quién piensa la web de tu despacho?

 

Asegúrate de hablar en el idioma de tu cliente objetivo.

 

Esto no quiere decir que no debas mencionar estos aspectos, simplemente que le des prioridad en el texto a aquello que el cliente va a identificar y comprender con facilidad.

No yo: ¡tú!

 Es estupendo que tengas cincuenta masters, un doctorado cum laude y que tu despacho haya entrado en la prestigiosa lista X de despachos de prestigio en España.

Es una información que da confianza al usuario sobre tu profesionalidad, y es necesario incluirla para ayudar a cerrar la contratación, pero no es el mensaje prioritario que necesita el cliente para contratarte. Según cómo, hasta les puede hacer suponer que eres demasiado caro, y renuncien a saber más sobre ti.

 

En esto siempre hay un poco de ombliguismo, y no te preocupes: ocurre en todos los sectores. Nos enorgullecemos de nuestra formación y experiencia y lo anunciamos a bombo y platillo, pero la primera pregunta que tiene el usuario es si puedes ayudarle con sus problemas.

 

Esto es muy importante en el Nosotros/Quiénes Somos.

La información de esa página es clave para la confianza que sienta el cliente, pero de nuevo, no son tus fans, no quieren saber cuántos títulos y publicaciones académicas tienes. Quieren estar seguros de que eres el abogado adecuado para resolver sus problemas.

Así que a la hora de describirte a ti o a los socios de tu despacho, recuerda siempre que aunque hables de ti, estás hablando para otros.

 

Se trata de una cuestión de enfoques, de dónde pones el acento.

Y es que el cliente no entiende tu lenguaje sectorial, ni tiene un interés especial en ti. Lo único que le importa es entender en qué puedes ayudarle.

Asegúrate de que ese mensaje queda claro en la información de tu página inicial, y tu presentación en el Quiénes Somos. Haz que tu web piense en los clientes, y verás cómo aumenta el interés de esos mismos clientes por tu web… y tu despacho.

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Sobre el autor:

Francisco Segura es experto en marketing online con más de 15 años de experiencia en el sector. Creador de marketingeficazabogados.es, y otros servicios de marketing online.

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