Las 4 preguntas clave sobre un blog jurídico

Una de las herramientas más eficaces y especiales para la web de un despacho de abogados es el blog. Porque:

  • Dota tu web de contenidos originales renovados, lo cual es bueno para el posicionamiento del despacho en Google.
  • Cada artículo puede suponer una puerta trasera de tráfico hacia tu blog,
  • Te servirá para ayudar a tus lectores, conectar con ellos, y ganarte así su confianza como experto.

Pero llevar un blog correctamente no es tan fácil. Hay que saber qué decir, a quién decirlo, cómo decirlo y cuándo decirlo. En este artículo vamos a intentar responder a estas cuatro preguntas.

¿Qué decir en un blog jurídico?

La elección de ideas y temas sobre los que hablar en el blog es un aspecto crucial. Si no tienes una batería de temas previstos casi es mejor no empezar. Porque tendrás muy claro el primero, y quizá el segundo, pero el tercero empezarás a escribirlo y dudarás, y para el cuarto ya sudarás buscando algo de lo que hablar.

Debes tener presentes dos cosas:

  • Las ideas acaban apareciendo sobre la marcha
  • Mientras eso ocurre, asegúrate de tener una despensa de temas

Es decir, tendrás un caso y se te ocurrirá algo sobre lo que escribir. O leerás una noticia, o un cliente te preguntará algo, y dirás “oye, esto es interesante”. Pero eso ocurre cuando menos piensas en ello, las ideas simplemente fluyen.

Para tener esa paz de espíritu, y sabiendo que muchas veces no se te van a ocurrir cosas, debes tener siempre 5-10 temas preparados para hacer un texto del blog.

O sea que haz una sesión de brainstorming contigo mismo o con tu equipo del despacho, y busca temas que le interesen a tu público.

Lo que nos lleva a la segunda pregunta.

¿A quién se dirige tu blog jurídico?

 

Uno de los errores clásicos al crear contenidos en cualquier blog, es escribir para uno mismo. Tú encuentras los temas interesantes, tú piensas en cómo enfocarlos, y por tanto acabas escribiendo el contenido que a ti te gustaría leer.

Pero tú eres abogado y tus lectores, por lo general, no lo son.

Siempre que escribas contenidos, estos deben ir dirigidos a tu público objetivo. De lo contrario, fallarán en su cometido.

Y esto tiene dos niveles.

Por un lado, el nivel de especialización. Si tu despacho está especializado en derecho de familia, tu perfil objetivo de lectores/clientes son personas interesadas en matrimonios, separaciones, custodias… y ahí deberías centrar tus contenidos. A esos lectores seguramente les interesa mucho menos la última reforma administrativa que afecta a las exportaciones internacionales.

Promociona tu Despacho con el blog jurídicoDe la misma manera, si tu perfil de cliente/lector son empresas con presencia internacional, ese tipo de información será mucho más adecuada que no un texto sobre la custodia compartida.

Eso no quiere decir que no puedas salirte de tu tema. Es tu blog, puedes hablar de lo que quieras. Y la custodia compartida es un tema de interés para muchas personas, tengan empresas internacionales o no. Pero no es el tipo de información que buscan cuando entran en tu blog, y por tanto es de esperar que el impacto de esos contenidos sea menor.

Decíamos que había un segundo nivel. Y es el nivel del lenguaje técnico.

¿Cómo decir las cosas en tu blog jurídico?

 

Repetimos: tú eres abogado, pero tus lectores (y potenciales clientes), por lo general, no.

Y el lenguaje jurídico es una jerga incomprensible para una gran mayoría de la población. Los lenguajes especializados (en derecho, en historia, en marketing, en biología molecular) tienen en común que sólo son para iniciados, sólo significan algo para el que se dedica a ello o tiene conocimientos sólidos al respecto.

Si quieres conectar con tus lectores tendrás que renunciar a buena parte de ese lenguaje. No siempre será posible, claro: algunas cosas se llaman como se llaman y no hay otro nombre que ponerles.

Pero a la hora de tejer un relato, a la hora de plantear el esquema de qué vas a decir en ese artículo, intenta ser siempre lo más claro y sencillo posible. Incluso si eso le resta precisión a algún aspecto (siempre que esa pequeña imprecisión no sea relevante para el perfil de lector).

¿Cuándo publicar en el blog?

 

Depende de ti. De los temas que tengas, el ritmo que estés dispuesto a seguir, la estrategia de marketing… casi seguro que no vas a tener para publicar cada día, pero 1 post semanal es una frecuencia óptima. Y si escribes 1 al mes, tampoco pasará nada siempre que ofrezcas información sólida, bien desarrollada, y de calidad.

Define tus respuestas a estas cuatro preguntas… y ahora sí, ya estás listo para, como mínimo, empezar con tu blog jurídico.

¡Buena suerte en la tarea!

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Sobre el autor:

Francisco Segura es experto en marketing online con más de 15 años de experiencia en el sector. Creador de marketingeficazabogados.es, y otros servicios de marketing online.

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